Durante el mes de Febrero, han sido recurrentes las noticias sobre el incremento del precio de algunas frutas y verduras. Parece que los fruteros se habían vuelto locos al colocar los precios de algunos productos. Pero ¿qué ha pasado?

Calabacín

La versión oficial, y más comúnmente admitida es que la ola de frío ha provocado la ralentización en la producción de estos cultivos y, a igual demanda y menor producción, los precios se incrementan.

Pero ¿qué productos fueron los que más incrementaron su precio? El calabacín (se incrementó el precio en torno al 60%), el tomate  (46%) y la alcachofa (el 44%). Además de la coliflor, la alcachofa y las judías verdes.

Parece raro que una ola de frío de apenas una semana afecte tanto a unos cultivos en concreto, y el resto de cultivos ¿por qué no se ven tan afectados?

Verduras y frutas de temporada

Según la imagen, las verduras que se pueden recolectar durante la primera parte del invierno son: Acelga, apio, espinaca, zanahoria, hinojo, brócoli  y cebolleta. A mediados de febrero se incorporarían la coliflor, el puerro, la col verde, la lombarda, la lechuga…..

Parece llamativo el hecho de que las verduras y frutas que ha sufrido tanto incremento en el precio, son cultivos de verano o primavera

Verano

El tomate, el calabacín, los pimientos son cultivos de verano. La alcachofa de final del invierno o primavera, al igual que las judías verdes.

Parece evidente afirmar que además de la ola de frío, el hecho de tener que utilizar invernaderos para su cultivo y que son más sensibles a las heladas, incrementa el precio.

Por otro lado, me gustaría destacar el calendario de verduras y frutas que publica el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente. 

Según el citado calendario, los tomates son frutas que son de temporada casi todo el año. Parece paradójico que la recomendación para la recogida del tomate es julio y agosto y su siembra, en climas suaves, en marzo, entonces ¿cómo podemos consumir tomates de Almería o Murcia, en pleno mes de Enero? La respuesta es la misma que en el párrafo anterior, invernadero.

La solución es la que he comentado ya en muchas ocasiones, y bajo mi punto de vista es la clave para poder llevar una vida sostenible. Infórmate de las verduras y frutas que son recolectables en cada temporada y consúmelas. Puedes comer sandía, melon y tomate en verano y por otro lado naranjas, cardos y acelgas en invierno, colaborando así a la agricultura tradicional y llevando una dieta más variada.

Esta vez me gustaría romper una lanza en favor de la agricultura de residuo 0. Algunas empresas como Sipcam, Certis y Seipasa en sus páginas web ofertan productos para la agricultura de residuo cero (tradicionalmente no producían este tipo de productos). El cambio de tendencia es un hecho.

Cero Residuos tiene como objetivo principal mejorar la sostenibilidad y la calidad de la producción de cultivos para crear un sector más competitivo y más saludable.

Todavía en España, se pueden comercializar productos con residuos de pesticidas y fertilizantes. La tendencia de residuo cero parte de algunos países de Europa, donde la legislación es más restrictiva en cuanto a los límites  máximos de plaguicidas para los productos de consumo humano. 

Existen ya algunos proyectos muy desarrollados relacionados con el Residuo Cero, como por ejemplo el proyecto LIFE“Cero Residuos”  que tiene como objetivo principal mejorar la sostenibilidad y la calidad de la producción de fruta de hueso para crear un sector más competitivo y más saludable.

Parece que, esta tendencia está tomando más fuerza y puede ayudar a reducir:

  • los químicos en los vegetales que consumimos procedentes de producción intensiva
  • la degradación de los suelos
  • el daño a la fauna autóctona

Apostemos por una agricultura más sostenible.

SOSTENIBLÍZATE

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