A la vuelta de las Vacaciones empezamos de nuevo con los propósitos para la “operación bikini” tras los excesos de Semana Santa.

Siempre somos conscientes del azúcar, los fritos, las grasas…que nos hacen ganar peso, pero ¿qué pasa con la sal?

La sal eleva la tensión arterial y la hipertensión de forma lineal. Tomar mucha sal se relaciona también con el riesgo de padecer cáncer de estómago, piedras en los riñones y osteoporosis. El Ministerio de Sanidad asegura que el 45% de los infartos y el 50% de ictus están asociados al consumo excesivo de sal.

Pues bien, el consumo máximo de sal al día debería ser de 5gr. Lo peor de todo es que la mayor parte de la sal que consumimos no es añadida de forma voluntaria, sino que se encuentra oculta en alimentos y bebidas procesadas.

¿Dónde se encuentra la sal?

En el pan, embutidos, platos preparados, quesos, galletas, cereales, conservas, patatas fritas, frutos secos procesados….

Por ejemplo:

  • 100 gr de patatas fritas de bolsa aportan 2 gr de sal.
  • 100 gr de jamón serrano contienen 5 gr de sal.
  • 100 gr de pan común 5 gr de sal.
  • 100 gr de filetes de anchoa casi 15 gr.
  • 100 gr de salchichas junior 5 gr.
  • 100 gr de aceitunas rellenas de anchoa 3 gr.

En algunos de los productos analizados el etiquetado no está completo en cuanto a cantidades de sal se refiere, por tanto si en un etiquetado no se especifica el contenido de sal, no te fíes.

 

Patatas fritas

AECOSAN (Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición) ,desde el 2005, está desarrollando la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad). Es una estrategia de salud que, siguiendo la línea de las políticas marcadas por los organismos sanitarios internacionales (Organización Mundial de la Salud, Unión Europea…), tiene como meta invertir la tendencia del incremento de la obesidad mediante el fomento de una alimentación saludable y de la práctica de la actividad física y, con ello, reducir sustancialmente las altas tasas de morbilidad y mortalidad atribuibles a las enfermedades no transmisibles.

Pirámide NAOS

Según el Marco Europeo para iniciativas Nacionales sobre la Sal, todos los países miembros deberían elegir 5 categorías de las 12 establecidas para promover la reducción del contenido de sal. En el caso de España:

  • Patatas y snacks: AECOSAN firmó un convenio en 2015 con la Asociación de Fabricantes de Aperitivos (AFAP) por el que el sector se ha comprometido a la reducción adicional de 5% del contenido medio de sal en patatas fritas y snacks en los próximos cinco años.
  • Carne: En el año 2012 la AECOSAN llegó a un acuerdo con la Confederación Española de Detallistas de la Carne (CEDECARNE) y la Asociación de Fabricantes y Comercializadores de Aditivos y Complementos Alimentarios (AFCA) para la reducción en los 2 años siguiente un 10 % del contenido medio de sal y del 5 % del contenido medio de grasas en diversos productos de carnicería y charcutería elaborados y vendidos en los comercios minoristas.
  • Pan: Después de las acciones llevadas a cabo entre el 2004 y el 2008 se redujo en un 10% el contenido de sal en las harinas panificables.
Pan

A pesar de que se están llevando a cabo acciones queda mucho por hacer por parte de los gobernantes de los países, que deben legislar de forma más estricta para que los fabricantes se vean obligados a producir alimentos saludables.

Para poder ser conscientes de la sal que contiene un producto y así poder evitarla, siempre doy el mismo consejo CONSULTA LAS ETIQUETAS. En la información nutricional, puedes leer la cantidad de sal que contiene el alimento por cada 100 gr. Si el alimento posee más de 1,25 gr de sal por cada 100 gr contiene mucha sal.

Además de evitar los alimentos procesados, procura cocinar con poca sal. Si añades a tus platos especias, podrás eliminar la sal de tus alimentos cocinados en casa.

Simplifica tu vida, busca tiempo para cocinar en casa. Cuídate.

SOSTENIBLÍZATE

 

 

 

 

 

 

 

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