Resultados del Reto

Por fin hoy podemos publicar los resultados e impresiones resultantes del reto de los 21 días. Hemos elaborado un cuestionario de diez preguntas que hemos respondido de forma individual y sin contrastar impresiones.

  • ¿Por qué empezaste este reto?

Manu: Me motivaba la idea de hacerlo desde que vi por primera vez el vídeo que enlazaste en la introducción. Además, en los últimos años he leído mucho sobre nutrición y a pesar que es una ciencia un poco controvertida y es fácil ver cómo algunas corrientes contradicen a otras todas tienen en común el clasificar el azúcar como algo a suprimir o limitar al máximo.

Carmen: Como conté en la introducción Manu me metió el gusanillo en el cuerpo enseñándome el video y comentándome sus inquietudes sobre comprobar en su propio cuerpo los efectos de estar unos días sin tomar alcohol, azúcar y E´s.

  • ¿Cómo recibió tu entorno tu nueva aventura?

M: La mayoría me ha oído hablar largo y tendido e intentar múltiples modelos de alimentación en los últimos años, así que no fue una sorpresa. Quizás la parte que más sorprendió fue suprimir el alcohol. Cuando dices que vas a hacer una dieta sin que te sobre peso la gente suele extrañarse y preguntarse el porqué, pero es algo a lo que te acostumbras a responder.

C: Al principio con un poco de escepticismo, pero al mismo tiempo, mucha curiosidad. Tenían inquietudes como  “ y entonces ¿qué vas a comer?”,  “Es imposible alimentarse sin azúcar ni conservantes”, “ya estás con una de tus locuras, a ver si llegas a estar tres semanas…”

  • Estado de ánimo por semanas:

M:  Semana 1: durante la primera semana comencé muy motivado y con ganas. Como he mencionado este reto lo había intentado previamente y no lo había logrado por las pequeñas tentaciones que surgían día a día, pero una vez comuniqué a mi entorno lo que iba a realizar en las semanas siguientes me sentí muy concienciado desde el primer día. A nivel físico no noté nada especial.

Semana 2: tras el éxito de la primera semana, y especialmente del primer fin de semana donde las cenas fuera de casa, los postres y el inicio del buen tiempo habían supuesto una gran tentación, me sentía fuerte mentalmente. Seguí investigando el súper y organizando mejor las comidas para que la falta de planificación no me jugará una mala pasada.

Semana 3: creo que durante la tercera semana el pensamiento general fue que ya era sencillo llegar al final. Más importante que terminar creo que la sensación predominante era como podría aplicar las sensaciones aprendidas tras concluir.

C: Semana 1: Los primeros días de la primera semana estaba muy animada, me había comprometido con el reto y lo iba a conseguir. Estaba entretenida buscando nuevas opciones de alimentación y no me daba tiempo a echar de menos ciertos alimentos. La cosa cambió el jueves, cuando de camino a casa volviendo del trabajo me dio por llorar desconsoladamente y sin razón aparente, hasta el sábado por la mañana tuve esa sensación de decaimiento. El sábado estuve en una barbacoa  en casa de unos buenos amigos y salvo que casi no podría comer y beber nada excepto la chicha y agua con gas, pasé un rato agradable, todo el mundo sentía curiosidad por el experimento que estaba llevando a cabo.

Semana 2: La segunda semana, al menos para mí, fue la más fácil, notaba que mi cuerpo se había acostumbrado a unas nuevas pautas de alimentación y estaba respondiendo bien, notaba mi sistema digestivo relajado y tenía mayor facilidad para conciliar el sueño a pesar del calor. El fin de semana, siempre era lo más difícil de gestionar, pero ya estaba acostumbrada a las aguas con gas y los zumos de tomate.

Semana 3: La más satisfactoria, se acercaba el final del reto, estaba cerca el objetivo. El entorno ya se había acostumbrado a tu nueva actitud y todo empezaba a parecer una costumbre. Durante estas semana tuve algún antojo de dulce y de cerveza (pude tomarme una cerveza sin alcohol y sin conservantes).

  • Menús por semana:

M: Pues he intentado comer sobre todo alimentos frescos: carne, verdura, pescado, huevos y mucha fruta (que no como normalmente de forma tan abundante) y frutos secos. De forma más esporádica algún producto un poco más procesado como algunos lácteos (queso, cuajada), tofu, hummus, etc.

C: Semana 1:

  • Desayuno

Avena, semillas de chía y manzana con yogurt natural (sin nada más). Café con leche.

  • Media mañana:

Pincho de tortilla y café con leche (el café con leche de la máquina no lo podía consumir porque a pesar de seleccionarlo sin azúcar, salían unos cuantos gramos de la misma).

  • Comida:

Gazpacho y pollo con curry.

  • Media tarde

Fruta

  • Cena

Verduras asadas y tortilla francesa.

Semana 2:

  • Desayuno

Tostada y café con leche (encontré un pan sin azúcar y sin conservantes, elaborado con masa madre y que está a la venta en muchos supermercados).

  • Media mañana

Frutos secos

  • Comida

Calabacín con tofu

  • Merienda

Fruta

  • Cena

Lacón con pimentón (del de verdad).

Semana 3:

  • Desayuno:

Alternaba el desayuno de la semana 1 y 2.

  • Media mañana

Plátano, picotas, sandía…

  • Comida

Ensalada de garbanzos (no valen de bote).

  • Merienda

Frutos secos

  • Cena

Tostada con guacamole

  • Destaca nuevos alimentos o bebidas que has introducido en tu dieta para sustituir a los prohibidos.

M: El primer día acudí a un supermercado grande y descubrí que había muchos más alimentos permitidos de los que creía, incluidos alimentos procesados. Prácticamente puedes comer cualquier cosa, pero más cara. En el vídeo no se detalla mucho acerca de lo que puedes comer o lo que no, no se enseña ninguna dieta más allá de las tres directrices básicas, por lo que decidí no hacer uso de sustitutivos como los refrescos zero o la cerveza sin alcohol. Mirando etiquetas y gastando mucho tiempo (durante las tres semanas recorrí el Carrefour, Ahorramás, Lidl y Mercadona entero) puedes encontrar desde pan a hummus

C: Semana 1: Avena, chia, manzana, frutos secos, agua con gas, incremento notable del consumo de fruta fresca y verdura.

Semana 2: Además de los alimentos enunciados para la semana 1 incorporé el Tofu y las hamburguesas de cereales.

Semana 3: Zumo de tomate.  Cerveza 0,0 sin conservantes. A pesar de buscar hasta el agotamiento chocolate puro sin edulcorantes ni conservantes, no lo conseguí.

 

  • Cambios físicos ¿Has perdido peso? ¿Volumen? ¿Te has sentido más o menos cansado?

M: No pude someterme al mismo chequeo médico, pero si bajé 3kg de peso y dos centímetros la circunferencia de la cintura. En cuanto al cansancio, no note nada especial porque en general me he encontrado bastante bien desde el principio. La ola de calor afectó al sueño de mucha gente a mi alrededor pero yo he de decir que he dormido bien, quizás influyó.

C: No he realizado un análisis posterior, pero partía de una buena salud con los parámetros dentro de los normal.

Semana 1: Al final de la semana notaba tristeza y decaimiento. Noté una pérdida de  peso y volumen( 1 kg). Estados de cansancio ni vitalidad dentro de lo normal.

Semana 2: Facilidad de conciliar el sueño. El sistema digestivo respondía muy bien desapareciendo, dolores y sensación de hinchazón. Pérdida significativa de peso (2kg ) y de volumen.

Semana 3: Más energía que cuando empecé el reto, sistema digestivo regulado y sin hinchazón. Pérdida de peso (otro kilito). He perdido 3 cm de cintura, 4 cm de cadera. En total he perdido 4 kg.

  • Durante el reto que percepciones has tenido del mundo que te rodea ¿la gente te tomaba en serio? ¿tenían curiosidad? ¿hacían juicios sobre tu forma de actuar?

M: Me han tomado en serio, y no me he sentido especialmente presionado. Si es verdad que la gente asume que por una excepción no pasa nada, pero hay que entender que si cada vez que te proponen una excepción en un reto que estás cumpliendo de forma estricta la tomas, te lo saltarías a diario. A decir verdad nadie se ha contagiado y lo ha intentado cumplir, quizás porque es muy sacrificado. O porque no ven la evidencia científica.

C: Aunque al principio  mostraban escepticismo a media que el reto iba avanzando logré un mayor apoyo por parte de todo el entorno. En todas las comidas que he realizado en casa ajenas encontraba la misma reacción, rebuscaban en los armarios en búsqueda de productos sin nada de nada. También he percibido que algunas personas están dispuestas a hacer pequeños cambios en su alimentación sin volverse loco, claro.

  • ¿Se ha incrementado el presupuesto de tu cesta de la compra?

M: Como he mencionado antes, sí que se nota que todo es más caro, pero si no te vuelves loco comprando productos nuevos que no conocía y te ciñes a una lista, tampoco es un exceso. Y después de todo estás ahorrando con el alcohol que no te bebes…

C: Para poder hacer este reto hay que incrementar notablemente el consumo de verduras, frutas, carne o pescado vendidas en los establecimientos especializados (no vale productos envasados), legumbres, pasta integral,…. Parece una paradoja que, cuánto más natural es un producto, más caro es. En mi caso, el incremento no ha sido  notable porque mi cambio en la forma de alimentarme no ha sido drástrico.

  • ¿Cómo te sientes ahora que has terminado?

M: Me siento bastante satisfecho por haber conseguido mantenerlo de forma estricta durante las tres semanas sin ceder a la presión social ni a los antojos que pudiera tener, especialmente en el supermercado (y porque suelo acudir a ellos a última hora del día y hambriento, desoyendo los consejos que se suelen dar).

C: Ahora me siento muy orgullosa de mi misma, hace una semana que terminé el reto y, es curioso que, al introducir algunos de los alimentos “prohibidos” he notado que mi sistema digestivo volvía a tiempos pasados y nada buenos por cierto.

  • Conclusiones y algo que quieras añadir que no se ha preguntado en el formulario

M: Una vez terminado me he dado cuenta de lo fácil que es volver a recaer en los antiguos hábitos una vez que la restricción ha terminado. Quizás lo mejor para terminar no ha sido irme de vacaciones, pero si me gustaría volver a tener autocontrol una vez vuelva.

Me cuesta creer muchas cosas que muestra el vídeo. No creo que una persona que coma de forma normal tenga los antojos que tiene el protagonista de hamburguesas o refrescos al cuarto día. La parte de los números E parece responder más a cierta fobia a los químicos que a generar hábitos de alimentación saludable.

Para concluir, me parece importante destacar que hacerlo en compañía ha hecho mucho más llevadero estas semanas. Cuando compartes la experiencia con alguien puedes verte reflejado y compartir sensaciones. Si bien es cierto, que creo que ni Carmen ni yo hemos sufrido un cambio en nuestro comportamiento ni nos hemos vuelto irascibles. A veces ha sido difícil determinar, a la hora de comer fuera, que lleva azúcar y que no, pero seguir el criterio de elegir la opción menos mala resulta siempre lo más acertado en estos casos.

C: Este reto me ha ayudado a darme cuenta de que si quieres, puedes. Creo firmemente que en muchas ocasiones comemos y bebemos por el simple hecho del acto social, sin apetecernos.

¿Es verdad lo que se afirma en el video? No lo creo, no he sentido los sentimientos ni sensaciones que asegura, ni mucho menos los deseos irrefrenables de ciertos tipos de comida.

¿He notado cambios? Si, pero no creo que sea por el hecho de no consumir azúcar y el resto de sustancias, es porque comes diferente y de mejor calidad. No podía comer patatas fritas, aperitivos, bollos, dulces, refrescos, alcohol….. Si quedaba con alguien a tomarme algo y ya no tenía sed, no me pedía una segunda bebida, en cambio si se hubiese tratado de cerveza o refresco probablemente habría repetido. Si tenía hambre entre horas comía frutas o frutos secos tostados, no patatas, doritos, huesitos….

Lo que más he notado es que los dolores y molestias en la tripa han desaparecido.

Esto, en mi opinión, desmonta todas las afirmaciones del vídeo. La vida no te cambia por no consumir estas sustancias en un mes. Si te puede ayudar a tomar conciencia y a adoptar hábitos más saludables.

¿Ahora?  Voy a mantener la mayoría de las pautas del reto, pero obviamente, permitiendo excepciones porque en la vida las cosas no son blanco o negro. Tengo claro que hay alimentos y bebidas que no le sientan bien a mi cuerpo y no debo consumirlas. No voy a renunciar a una cervecita, porque me gusta, pero el consumo será reducido a momentos en los que realmente me apetezcan.

¿Te animas a comer de una forma más sostenible?

SOSTENIBLÍZATE

6 Comments

    1. Gracias Vicky,
      De verdad que al final el reto no es tan complicado, simplemente hay que adoptar ciertos hábitos saludables.
      Te animo a que lo intentes.
      Un abrazo

  1. Que grandes!!!! un ole por vosotros, esa fuerza de voluntad de la que muchos carecemos ha sido totalmente para destacar.
    Yo sabía que lo conseguirías Carmen!! pero es cierto que el tema del agua con gas…no me convenció nada de nada, jajaja.

    1. Gracias Trini,
      Al final le he cogido el gusto al agua con gas y la consumo con cierta asiduidad.
      Muchísimas gracias por tu comentario

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *