He decidido a escribir un post extra esta semana, para poder poner mi granito de arena ante los hechos terribles que han ocurrido este fin de semana en Galicia, Asturias, Castilla y León y Portugal. Las cifras son aterradoras más de 11.500 hectáreas quemadas, la mayoría especies pirrófitas (eucalipto y pino), más de 200 fuegos, 40 personas fallecidas y decenas de heridos. También se ha destruido el medio de vida de decenas de familias que han perdido sus granjas y animales. Y todavía no están todos los focos extinguidos.

¿Pero qué es lo que ha pasado?

Muchas son las especulaciones que  han surgido estos días al hilo de este Terrorismo medioambiental. Parece evidente que estos fuegos han sido intencionados. Entre otros indicios, han aparecido globos de helio con bengalas en algunas de las zonas de los incendios.

Con este post, no pretendo aportar más información de la que ya existe en las redes, pero me gustaría poner un poco de orden a este aluvión de noticias.

Posibles “objetivos” de este fuego:

  • Recalificación de los suelos: Como pasó con el incendio de Doñana, que se produjo a principios del verano pasado, la recalificación de los suelos se ha planteado como un posible “objetivo” del fuego. Bajo mi punto de vista, la Ley de Montes (Ley 21/2015) reformada en 2015, deja un resquicio para poder dar un nuevo uso a los suelos forestales, ya que el tono de redacción de la Ley no es contundente en este punto:“Se mantiene, sobre el ya difícil cambio de uso forestal con carácter general, la prohibición expresa del cambio de uso durante 30 años en un terreno incendiado. Se añade, sin embargo, una excepción, para terrenos en que concurran razones imperiosas de interés general de primer orden que resulten prevalentes sobre su carácter forestal. Esta prevalencia debe ser definida por una norma con rango de ley, lo que exige un proceso de participación pública y un pronunciamiento con sede en la soberanía popular. Por último, se exigen medidas compensatorias.” 

    Incendio en Doncos. Foto: Esther Reguera
  • Precio de la madera: En este caso los grandes perjudicados son los pequeños productores madereros. La madera quemada puede ser triturada y utilizada como conglomerado para la fabricación de muebles. La Asociación Nacional de Empresas Forestales, Agrícolas y del Ambiente (Anefa) rechaza esta hipótesis, pero si reconoce que la infraestructura de este sector tiene una regulación muy limitada y la industria prefiere acordar con los productores el precio de la madera. Se estima que el precio de la madera quemada es 9 euros menor que la verde, y los pequeños productores tienen la necesidad de vender a cualquier precio.

    Incendio en Piornedo. Foto: Esther Reguera
  • Concursos fraudulentos: Es llamado el “Cártel del Fuego“. Los servicios de extinción se han privatizado y parece que existe un cártel empresarial que acude a todos los concursos públicos, ganando los mismos. Presuntamente, el dinero público, que debería ser dedicado a la prevención, se invierte exclusivamente en labores de extinción. Las empresas presentan a concurso sus ofertas con un un precio desorbitado, se incrementa un 400% respecto a un presupuesto justo por el servicio a prestar. Las citadas empresas además de disponer una flota de aviones y helicópteros, imparten la formación a pilotos y técnicos desempleados desviando, también presuntamente, los fondos públicos a esta “formación” que no es impartida. Las denuncias de estos hechos ya están en los Juzgados, pero parece que todavía no hay ninguna sentencia en firme. Parece que esta trama no sólo afecta a Galicia, sino que están siendo investigados casos en Andalucía, Baleares , Comunidad Valenciana y Portugal. Algunos periodistas denuncian como presuntos cómplices a los dos grandes partidos políticos de este país. Si desaparecen los incendios, el negocio también desaparecería.

    Incendios Galicia. Fuente: La Voz de Galicia
  • Otras causas:
    • Los pirómanos, y los empleados descontentos, son los actores de estos incencios, presuntamente “jaleados” por los cerebros de la operación.
    • Mediocre protección y mantenimiento de los suelos de los bosques. La retirada de los materiales inflamables que se encuentran en la base de los árboles puede ser fundamental para la prevención de los incendios.
    • Huracán Ofelia: los vientos fortísimos de este fenómeno meteorológico favorecieron la propagación de los fuegos.
    • La falta de lluvia y las altas temperaturas.

Parece que un cúmulo de malas gestiones, intereses creados, coincidencias fatídicas…favorecen la destrucción de nuestros bosques, favoreciendo el temido y evidente cambio climático. Los árboles al quemarse emiten gases de efecto invernadero y al morirse dejan de absorber el CO2 presente en la atmósfera.

Cuida los bosques, cuida la vida.

SOSTENIBLÍZATE

2 thoughts on “¿Qué pasa en el monte?”

  1. Leyendo hoy tu post siento indignación, rabia, impotencia, no importa nada, sólo el capital a costa del precio que sea. Me pregunto hay algo que no este podrido por la política y el dinero?.
    Este post debería tener maxima divulgación, nos engañan, se hacen pasar por víctimas y el pueblo pagando por todo. Y el agua que esta gentuza coge de los pantanos quién la restituye, aparte de las tragedias humanas que dejan detrás, es vergonzoso

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