Informe IPCC 2018

Ayer se publicó Informe de IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o Panel Intergubernamental del Cambio) del 2018. En el informe se asegura, que una serie de impactos poducidos por el cambio climático, podrían evitarse limitando el calentamiento a 1,5ºC , en lugar de 2ºC. Si limitamos el incremento a 1,5ºC, en 2100, la elevación del nivel global del mar sería 10cm inferior, la probabilidad de que el océano Ártico quedara libre de hielo en verano sería de una vez por siglo, los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90% mientras que con 2ºC desaparecerían.

Cambio Climático

La buena noticia es que las acciones ya están tomadas, pero deben acelerarse.  Las emisiones netas globales de CO2 (el resto de los gases de efecto invernadero se asimilan a este gas al hacer los cáculos) deben reducirse en un 45% respecto a 2010 y deberían ser cero en 2050.

Las acciones llevadas a cabo por entidades, gobiernos, estamentos….son fundamentales, pero el cambio en nuestros hábitos de consumo son determinantes en este proceso.

En algunos países como Qatar, consumen 5 planetas para cubrir sus necesidades, en España 2,5, es decir, consumimos muchos más recursos de los que el planeta tiene la capacidad de regenerar, tenemos un sistema de crecimiento ilimitado en un planeta que dispone de recursos limitados.

Hasta ahora en los modelos de crecimiento capitalista, se había dejado a un lado, la preocupación en la explotación de los recursos, pero se están llegando a conclusiones evidentes: “La explotación de la naturaleza es indispensable para sostener la dinámica expansiva del capital”.

Hábitos de consumo

La idea del ser humano como destructor de la naturaleza, debe quedar a un lado y dar paso a nuevas creencias. Los humanos solemos actuar según nos marca el entorno o los medios. Debemos tener una casa más grande, más dinero, un coche  más moderno….para poder ser felices. Dejamos a un lado nuestros valores, para dejar paso a lo que nos “venden”. En mi opinión, resulta curioso que, siendo todos tan diferentes, tengamos que hacer las mismas cosas para ser felices.

Se necesita una sociedad que busque la comunidad y que se relacione con estamentos y asociaciones, con las que compartan valores, generando intereses individualistas por un lado y favoreciendo la colectividad por el otro.

Filosofía colaborativa

La nueva revolución sostenible se basa en la colaboración local, estableciendo redes de ayuda y bien común. Estamos inmersos en una sociedad en la que las condiciones laborales deben mejorarse para así poder optar a todo aquello que nos hace felices. Un trabajo libre, independiente y cooperativista, es la base de la nueva forma de productividad. Parece mentira que decidamos tener hijos, y tengamos que renunciar a nuestro tiempo con ellos, porque queremos darles lo mejor, pero ¿qué es lo mejor para nuestras familias?

Los desplazamientos deberán reducirse para que las emisiones de gases de efecto invernadero desciendan, el desplazamiento en avión es el más contaminante, no sólo por los gases que emiten sino dónde se emiten. Las renovables encontrarán su lugar para poder democratizar la energía, el consumo de ropa, alimentos, aparatos electrónicos….deberá optimizarse. Pensamos que la economía debe crecer para tener un país más próspero, pero ¿y si reducimos el consumo? a lo mejor necesitamos menos, trabajaremos menos y tenemos más tiempo para disfrutar del tiempo de calidad.

Contaminación

Las administraciones deben hacer cambios en los escenarios, pero los actores somos cada uno de nosotros. Dejando a un lado el ecologismo, si meditamos y caemos en la cuenta de qué tipo de sociedad queremos conseguir, deberemos empezar a cambiar cada uno de nosotros y dejar a un lado “lo aprendido”.

SOSTENIBLÍZATE

 

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